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Cardiología|2020-03-23T11:23:21+00:00enero 2020|Sin comentarios

Hipertensión arterial: cómo no rendirse ante ella

Hipertensión arterial: cómo no rendirse ante ella

Rendirse no es una opción. Sigamos avanzando”  

Decía Valentín Fuster. Así, aunque la Hipertensión Arterial, más conocida como HTA en el ámbito de la medicina, pueda parecer un tema científico trivial, no debemos olvidar que es la primera causa evitable de enfermedad cardiovascular (ECV) en Europa y en el mundo.

Por ello, la comunidad científica tiene el reto de resumir los múltiples estudios clínicos que se publican cada año y trasladara la sociedad los progresos que se han realizado de manera asequible y novedosa y la idea que subyace en todos ellos:  cambios en el estilo de vida que impliquen hábitos saludables y estrategias terapéuticas eficientes pueden reducir la HTA.

Si transmitimos a generaciones venideras este cambio de paradigma conseguiremos un Gold Good.

Antes de nada, es importante recordar que se define la HTA como el nivel de tensión arterial -TA- en el cual los beneficios del tratamiento médico (cambio del estilo de vida y/o tratamiento farmacológico) superan los riesgos de padecer ECV. Es importante destacar que los valores de corte se han obtenido de estudios clínicos, considerándose HTA cuando la Tensión Arterial Sistólica TAS es mayor o igual de 140 mmHg y la Tensión Arterial Diastólica TAD es mayor o igual de 90 mmHg. Se recomienda clasificarla en TA óptima, normal, normal alta, o HTA grado 1-3.

En cuanto a los factores de riesgo, la HTA se asocia con frecuencia a la hiperlipidemia y la intolerancia a la glucosa, lo que multiplica el Riesgo Cardiovascular (CV). Las Guías Europea de Cardiología recomiendan el uso del sistema SCORE para medir Riesgo Cardiovascular, estimando la posibilidad de sufrir una complicación ateroesclerótica a 10 años.

La edad de riesgo CV en personas jóvenes con riesgo absoluto bajo y riesgo relativo alto está asociada a los factores de riesgo indicados anteriormente. Éstos harán que la edad de riesgo CV de un paciente de 40 años se equipare a la edad de riesgo CV de un paciente de 60 años sin factores asociados.

¿Cómo se llega al diagnóstico de HTA? Se llega a través de la medición de la TA en la visita a la consulta de un especialista en repetidas ocasiones- Si se estima necesario, podría realizarse el diagnóstico y control mediante la técnica MAPA, Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial.

A la hora de pautar el tratamiento es necesario atender a los umbrales de Presión Arterial (PA) y al grado de riesgo CV, de tal forma que en pacientes con HTA grado l y bajo riesgo, antes de plantearse un tratamiento farmacológico, se considerará intervenir sobre el estilo de vida y hábitos saludables durante un período de tiempo razonable.

Sin embargo, para los umbrales de la PA normal–alta (130-139/85-89 mmHg), cuando el riesgo CV sea alto, o est´3 asociado a una enfermedad cardiovascular, como primera causa la enfermedad coronaria, el tratamiento a seguir es farmacológico. Este tratamiento se debe iniciar con combinaciones de fármacos (preferiblemente en combinaciones fijas) para mejorar la adherencia al tratamiento (con excepción de pacientes con bajo riesgo e HTA grupo l). Este tratamiento se complementa marcando unas pautas de vida saludable y para que funcione la actitud del paciente a la que se asiste es clave. El paciente cada vez es menos ‘paciente’, menos pasivo. Este paciente proactivo es más exigente, pide más información sobre su patología y sobre las alternativas terapéuticas disponibles. Quiere tener mayor capacidad de decisión en su enfermedad, ser corresponsable en la toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas.

¿Cuáles son los principales cambios que debe hacer el paciente?

  • Reducción de peso: IMC de 20-25 y una circunferencia de cintura abdominal (< 94 cm los varones y < 80 cm las mujeres)
  • Ejercicio físico regular: ejercicio físico aeróbico 30 minutos de 5 a 7dias a la semana
  • Restricciones de ingesta de sal en la dieta: menos de 5 gramos al día
  • Uso moderado en el consumo de alcohol: menos de 14 unidades a la semana los hombres y de 8 unidades las mujeres
  • Modificaciones en la dieta: Dieta mediterránea
  • Se recomienda dejar de fumar: servicios y programas de apoyo.

El Objetivo Recomendado del tratamiento médico es reducir la TA de todos los pacientes a menos de 140/90 mmHg y si se tolera bien a 130/80 mmHg o menos. Las ultimas guías de la SEC de HTA recomiendan reducir la TAS a 120-129 mmHg para la mayoría de los pacientes menores de 65 años y 130-139 mmHg para los mayores de 65 años y para los mayores de 80 años que toleren el tratamiento.

En relación con la TAD se considera que debe estar por debajo de 90 mmHg para todos los pacientes con excepción de los diabéticos que se propone 85 mmHg. De manera general se considera importante una reducción de TA en la prevención de ECV.

En este sentido, es necesario tener en cuenta que se diagnostica la Hipertensión Arterial Resistente, cuando después de varias estrategias no se consigue el objetivo de TAS menor de 140 mmHg y de TAD menor de 90 mmHg. Se deben hacer intervenciones en el control de factores de riesgo y en el tratamiento médico:  indicar triple terapia en una sola píldora para mejorar la adherencia y varios estudios clínicos indican el tratamiento diurético con Espironolactona.

Actualmente se estudian en el contexto de ensayos clínicos, y aun fuera de la práctica sanitaria, otros tratamientos para la HTA basados en dispositivos, como la estimulación de baroreceptores carotideos mediante marcapasos, la Denervación Renal o la creación de fístula arteria venosa (arteria ilíaca externa y la vena) por un stent.

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