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Salud|2020-07-24T08:30:34+00:00julio 2020|Sin comentarios

La telemedicina, ventajas y especialidades en donde se puede implementar

Hace unos meses, sabíamos que la atención telefónica y por videollamada de pacientes estaba aterrizando en nuestra sociedad. Los expertos establecían un periodo de 2 años, aproximadamente, para su consolidación en el ámbito sanitario. Pero la pandemia provocada por el COVID-19 ha acelerado este proceso y lo que era un procedimiento en potencia se ha convertido, en menos de dos meses, en una forma de consulta habitual, en una herramienta que proporciona un valor añadido a la relación médico – paciente.

En Grupo Virtus hemos aplicado la telemedicina especialmente para las siguientes circunstancias:

  • Consulta de revisión, sobre todo en pacientes crónicos.
  • Segundas opiniones.
  • Accesibilidad a un servicio de salud en situaciones de inexistencia, dificultad de acceso o morbilidad.
  • Traslación de resultados de pruebas diagnósticas o análisis.
  • Ajustes de medicación y realización de recetas electrónicas.

Este nuevo servicio de telemedicina se ha traducido en una serie de mejoras muy palpables para el paciente:

  • Mejora en la calidad de la atención, ya que se aporta un servicio integral.
  • Mayor seguridad para el paciente ante los tiempos de pandemia que vivimos.
  • Reducción de los tiempos de espera del paciente al servicio médico, sin colas, sin tiempos de desplazamiento, con mínimos condicionantes espaciotemporales. Acercando la medicina al domicilio o el lugar en el que se encuentre el paciente.
  • Detección precoz de problemas de salud.
  • Continuidad de la atención médica dentro y fuera de nuestras fronteras nacionales, globalizando el acceso a la salud.

La telemedicina también tiene grandes beneficios para las clínicas y centros sanitarios:

  • Mejora la atención “in situ” al disminuir el volumen de paciente desplazado a las instalaciones.
  • Optimiza y hace más eficiente los recursos humanos y materiales.
  • Permite un mejor seguimiento y monitorización del paciente crónico.
  • Favorece sustancialmente la medicina preventiva.
  • Facilita la disposición de un centro limpio y seguro en tiempos de pandemia.
  • Mejora la calidad de los servicios que se prestan.

A todo esto, se une un punto muy favorable con respecto a los profesionales de la salud. Las circunstancias especiales y de necesidad que hemos sufrido, han hecho que se vean obligados a la utilización de esta atención, que ha validado la flexibilidad y alcance de este sistema de cara al paciente, y éste a su vez ha vislumbrado la gestión eficaz de algunos de sus problemas de salud. Según nuestra experiencia, una vez dado el paso a la telemedicina, el profesional médico ha quedado muy satisfecho con esta herramienta y ha terminado por aconsejarla a sus pacientes.

Por tanto, y sin mucho riesgo a equivocarme, la telemedicina ha venido a establecerse y consolidarse en nuestra sociedad. En Grupo Virtus así ha sido desde el pasado mes de abril, destacando por ser un proceso ágil y de cercanía de nuestros profesionales médicos frente a los pacientes, acelerando en ambos lados de la ecuación, el periodo de aprendizaje y adaptación a este nuevo formato de consulta médica.

Si bien el uso de la telemedicina es generalizado, existen algunas especialidades más susceptibles de poder integrarla en su consulta. Según la experiencia adquirida en el centro estos últimos cuatro meses, consultas como Medicina General, Cardiología, Urología, Dermatología, Reumatología, Médico Rehabilitador, Ginecología, Digestivo, Endocrinología, Nutrición, Neurología, Hematología, Psicología y Psiquiatría, pueden realizar de forma habitual esta atención a sus pacientes, dentro del marco de situaciones recomendadas al principio de este artículo.

En menor número de casos en especialidades como Alergología, Angiología, Cirugía Vascular y Oftalmología, pues necesitan de la exploración y unas mínimas pruebas en consulta. A este último caso debemos sumar aquellas especialidades que requieren una mayor intervención sobre el paciente y una exploración visual más exhaustiva, solo es recomendable su uso si el paciente necesita una segunda opinión y aporta pruebas diagnósticas previas, como son la Traumatología y Otorrinolaringología.

El futuro inmediato de esta tecnología es la integración con wearables, dispositivos electrónicos dedicados a medir variables de salud y su monitorización, como el ritmo y frecuencia cardiaca, niveles de glucosa, calorías consumidas, temperatura, etc., que se encuentra en pleno desarrollo, y que nos permitirá controlar en tiempo real el estado del paciente.

La telemedicina podrá también ser utilizada como medio de comunicación alternativo para, por ejemplo, promocionar campañas epidemiológicas y de prevención entre la sociedad.

Dña. Pilar Giner

Directora Gerente Centro Médico Complutense (Grupo Virtus)

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