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Logopedia|2020-09-28T09:55:37+00:00septiembre 2020|Sin comentarios

La vuelta al colegio esencial para potenciar el lenguaje

Los niños están volviendo al colegio y es evidente que a muchos padres les da miedo ese regreso tras seis meses, pero es una realidad que está ahí y además es algo necesario. En estos meses, los padres habéis tenido que desarrollar diferentes roles. Al vuestro de padres habéis tenido que sumar el de profesores, el de animadores, incluso de informáticos y, en algunos casos, de logopedas.

En este último punto, es necesario buscar el lado positivo a esta vuelta, la necesidad de regresar para esos niños con retraso del lenguaje. Hay que tener en cuenta que el retraso del lenguaje es una demora en el acceso al lenguaje oral como forma de comunicación.

Los niños aprenden el lenguaje al escuchar a otros cuando hablan, pero no solo así, aprenden al practicar.  La familia es el marco inicial donde el niño adquiere el lenguaje, pero progresivamente, se va abriendo al resto del entorno social y es aquí donde el colegio desempeña un papel fundamental.

El desarrollo del lenguaje oral no implica únicamente hablar, es además un elemento para el desarrollo cognitivo, una herramienta para comprender y relacionarse con el entorno.

En los colegios se producen relaciones personales que implican aprender a comunicarse con el otro.

En el entorno familiar también se desarrolla, aprenden en casa, escuchan, imitan, amplían el vocabulario, se comunican… pero en el entorno escolar todo esto lo hacen con sus iguales. Las actividades que se llevan a cabo en el colegio se realizan en grupo o en pequeños grupos, por lo que, en la mayoría de los casos, resultan motivadoras y animan a comunicarse con el otro. Es fundamental la socialización, aprender a relacionarse con el resto y establecer comunicaciones con iguales.

En casa, el niño se siente seguro y cómodo, los padres o hermanos son capaces de anticiparse a sus necesidades. Hay ocasiones en las que ni se necesita emitir el sonido, con una mirada, un gesto, los padres ya saben lo que quiere o necesita, o con emitir solo la palabra sin formar una oración completa, por ejemplo. Ante esto, ese esfuerzo de comunicarse, de realizar algo que, en este momento, por el motivo que sea, le supone un “trabajo extra”, no lo vive como algo necesario, porque en realidad en ese contexto no lo es.

En el entorno del colegio esta situación cambia. La comunicación oral es constante

Con dos emisores en el colegio, principalmente, profesores y compañeros, y él, con su retraso en el lenguaje oral, es el receptor, quien está recibiendo toda esa información, el mensaje, y en un porcentaje muy alto, el código es el lenguaje oral. Pero también es el emisor de mensajes y los demás se convierten en los receptores, y para que esa comunicación no sea frustrante, necesita ese código del lenguaje oral, no bastarán gestos, ni miradas…

Va a estar unas cuantas horas del día rodeado de todo ese lenguaje oral que emiten sus compañeros y los adultos y que probablemente va a provocar que él también tenga que emplearlo, y será fácil que intente imitar lo que está recibiendo de los otros.

Quizás el miedo nos pueda en esta situación, en esta nueva “normalidad” en la que tenemos que  incorporarnos a los colegios, pero podemos pensar que, si de momento es así, tiene su lado positivo, él va a estar recibiendo constantemente lenguaje oral, va a tener que emplearlo, va a tener que intentar hacerlo lo más correctamente posible para que sus iguales le comprendan, va a tener modelos de imitación, en definitiva va a socializar con sus iguales y eso seguro que le aporta a su lenguaje cosas positivas.

Dña. Beatriz Wolgeschaffen

Logopeda en Centro Médico Complutense (Grupo Virtus)

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